Las cosas cada vez me resultan mas inexplicables, intocables. Siento como si todo estuviera fuera de mi alcance, es un circulo, o un maldito laberinto que siempre lleva a lo mismo. Necesito respirar en estos momentos, y no encuentro la forma de hacerlo. La impotencia a veces puede conmigo. Lo peor de todo es que nadie entiende como puedo sentirme ahora mismo, y la confusión que hay dentro de mi y se agarra a mis pulmones.
Sé que todo forma parte de un mecanismo de defensa, un escudo el cual creé hace un tiempo y que cada vez está mas y más débil, dejando ver pequeños rayos de luz traspasar por pequeños agujeros que tu mismo formaste en el escudo. Poco a poco, te abres un hueco en mi, pero he de decirte, que no eres el único.
Todo esto resulta ser una masa que cubre mi cerebro y que busca un esqueleto en el que sostenerse pero nadie le da ese soporte, por lo tanto, cae como si nada sobre demás pensamientos.
No quiero esto. No lo quiero mas.
Es gracioso decir ahora que, realmente, ahora, en estos momentos, no quiero saber de ti, no quiero verte, no quiero hablar contigo ni de ti, no quiero que estés aquí.
¿Y todo esto simplemente ocurre por una canción?
Nunca sabes cual será la próxima señal que mi miedo hará pública. Y lo peor de todo es que una parte de mi, la razonable, supongo, sigue en sus trece y no parece que vaya a variar.
Ahora mismo, no sé nada. No entiendo nada. No quiero ser nada.
Y paso de escribir más. Que ya sabemos como va esto...
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